Friné o el reto de la belleza
Friné era la modelo y amante de Praxíteles. Su belleza era celebrada por todos y por ella misma, sin duda menos modesta de lo que aconsejan los manuales.
Un día la asamblea de sabios atenienses, hartos de oírla decir que ella era más hermosa que nadie, la acusaron de blasfemia en un cielo tan lleno de diosas como el suyo, sobre todo de diosas tan poco ajenas a los deseos humanos. Cuando, ante el areópago, el defensor de Friné se quedó sin argumentos, optó por quitar a Friné la ropa con que ocultaba su desnudez. La asamblea de jueces, ante la maravilla de un cuerpo perfecto, abandonó toda idea de impiedad.
Jean-Léon Gérôme pintó el episodio en 1861 y desató otro escándalo. El público parisiense se identificó con los barbudos que miran a la chica y se sintió tratado de rijoso. Gérôme era un virtuoso en la materia y en ese juego fue luego aún más lejos cuando en 1890 pintó Pigmalión y Galatea, en la que el escultor besa su escultura y hace que ésa cobre vida. Se cerraba así un círculo que se había abierto en Cnido 2.300 años antes.
[Font: El País]


